Cada vez más municipios, promotores y administraciones están impulsando proyectos de digitalización urbana: edificios conectados, alumbrado inteligente, sensores medioambientales, sistemas de riego automatizados, cámaras urbanas, control de accesos o gestión energética desde plataformas centralizadas.
Todo ello hace que las ciudades y los complejos inmobiliarios sean más eficientes, sostenibles y cómodos. Pero también los hace más vulnerables si la ciberseguridad no se contempla desde el diseño.
¿Qué se expone realmente en una infraestructura conectada?
Un entorno urbano inteligente está lleno de sistemas interconectados que pueden convertirse en blanco de ataques si no se protegen adecuadamente:
- Cámaras de videovigilancia y reconocimiento de matrículas.
- Semáforos y sistemas de gestión del tráfico.
- Sensores de calidad del aire o temperatura.
- Iluminación pública inteligente.
- Sistemas de climatización o control energético de edificios municipales.
- Accesos automatizados a centros deportivos, colegios o zonas restringidas.
Casos reales de ataques a ciudades inteligentes
- Hackeo de cámaras urbanas: ciudades como Atlanta o Baltimore han sufrido ataques que dejaron expuestas miles de grabaciones.
- Manipulación de semáforos: en varias ciudades de EE. UU., investigadores han demostrado que es posible alterar patrones de tráfico si no hay autenticación adecuada.
- Secuestro de sistemas de climatización: edificios gubernamentales en Europa han sido víctimas de ransomware que bloqueó sus sistemas de confort y eficiencia energética.
- Riesgos en sistemas de riego: sensores abiertos a internet sin protección han permitido modificar horarios o consumir agua de forma anómala.

El problema: falta de estrategia global de ciberseguridad
Muchas veces se incorporan dispositivos inteligentes sin una visión integral de seguridad:
- Equipos conectados con credenciales por defecto.
- Redes abiertas o no segmentadas.
- Falta de cifrado en comunicaciones.
- Sistemas con acceso remoto sin control.
Esto genera una ciudad vulnerable, en lugar de una ciudad inteligente.
¿Cómo ayuda IST Netgroup a administraciones y promotores?
En IST Netgroup ofrecemos una estrategia de ciberseguridad transversal para proyectos públicos o privados de smart buildings y smart cities:
✅ Diseño de arquitectura segura desde el proyecto inicial
Colaboramos con equipos técnicos, ingenierías o departamentos TIC para integrar seguridad desde planos y memorias.
✅ Evaluación de riesgos y segmentación por niveles
Clasificamos activos por criticidad, proponemos modelos de red seguros y controlamos accesos a cada subsistema.
✅ Supervisión continua y protección 24/7
Monitorizamos sistemas críticos y protegemos los puntos de entrada mediante soluciones como XDR, MTD o firewalls avanzados.
✅ Cumplimiento normativo y apoyo en licitaciones
Aseguramos que la infraestructura digital cumpla con normativas como NIS2, ENS, GDPR o DORA, ayudando a ganar puntos en concursos públicos.
Valor añadido: seguridad, cumplimiento y reputación
- Continuidad del servicio: evitamos paradas o bloqueos por ataques.
- Cumplimiento legal: reducimos riesgos de sanciones o exclusiones.
- Reputación pública o institucional: una brecha visible en una smart city afecta a la confianza ciudadana y política.
- Ahorro a largo plazo: prevenir es mucho más barato que reparar.
La muralla digital también forma parte del urbanismo
Las ciudades del futuro son digitales, pero eso no debe hacerlas frágiles. La ciberseguridad no es un añadido, es una infraestructura crítica invisible, igual de importante que el saneamiento o el alumbrado.
La ciudad del futuro también necesita una muralla digital. Diseñémosla juntos.
Contacta con IST Netgroup y asegura desde hoy los proyectos urbanos y edificaciones conectadas que marcarán la próxima década.